25 de abril de 2014

Mi versión de una tarta argentina


Antes de nada diré que todo parecido con la realidad de esta tarta, es pura coincidencia. Me explico.

En unos días la original, Marita, me ha enviado su  receta por escrito y, diré que, diferencias… habelas, hailas :).

Hace unos días hice un curso de manga pastelera de Wilton con Loleta de la tienda americana. Huelga decir que fue fantástico, intenso, y que superó con creces mis expectativas.

Todo esto es para decir que otra alumna, Marita, nos obsequió con una tarta durante el curso. Tarta contundente, pero deliciosa, de ésas que si te dejas llevar no paras de comer un trozo tras otro.

Y no sería yo si no preguntara por los ingredientes y la forma de prepararla. Bueno no siempre me atrevo a pedir las recetas de todo lo que me gusta, mi pudor se manifiesta más veces de las que quisiera.

Contó que era una tarta argentina, que la original se hacía con membrillo y coco, como no tenía utilizó dulce de leche y almendra molida.

Aprovecho que aún me queda membrillo casero, que he comprado coco rallado y... que la suerte me acompañe...

... y si sale parecida me doy por satisfecha.

Pasta flora:

- 150 g de margarina (he utilizado mantequilla)
- 300g de azúcar
- 2 yemas + un huevo entero
- 300g de harina más un poco
- 2 cucharadas de leche
- Esencia de vainilla
- Ralladura de limón

Batir la mantequilla, que estará a temperatura ambiente, y el azúcar hasta que este cremosa.

Añadir los huevos de uno en uno y la leche.

Ahora la harina que mezclo a mano con una espátula o cuchara de madera.

Ahora una capa de membrillo o dulce de leche.

Turno para la cobertura:

- 100g de azúcar
- 1 huevo
- Coco rallado o almendra molida, o los dos

Batimos todo y lo dejamos listo para ocupar el puesto de última capa.


Sólo falta la sesión de horno que estará a 180°.


Si se hace con membrillo, como ésta, hay que guardar un poco de la pasta flora para hacer un enrejado sobre el membrillo, pero a mí me apetecía mucho más la mezcla de azúcar y así lo hice.

Ya lo dije al principio, ni parecida. No viene al caso contar lo que ocurrió con la masa y estas cantidades que había apuntado, no sé que falló, ni en qué me equivoqué, en algo seguro…


Pero que la tarta, o como se quiera llamar a esto, estaba rica, fue un hecho.


20 de abril de 2014

Lyulya-Kebab "Azerbaiyán - cocinas del mundo"






Elegí este país porque su nombre me parece fascinante, y si, así ha sido, un viaje épico a través de su gastronomía.

No quiero hacer un “corta y pega” de la wikipedia, pero dice que el nombre de Azerbaiyán proviene del nombre de Atropates,  que quiere decir «Protector del Fuego (Sagrado)» o «La Tierra del Fuego (Sagrado)». 

No hay más que darse una vuelta por la gastronomía de este país para darse cuenta de la abundancia de vegetales y frutas que utilizan en sus platos. Lo mismo sucede con las hierbas frescas. Menta, cilantro, eneldo, albahaca, perejil, estragón y tomillo, entre otras, dan sabor a sus platos. Las carnes y los pescados son imprescindibles en muchas de sus recetas.

Cuando vi y leí ésta, sentí amor a primera vista. Y no podía haber hecho mejor elección: brochetas picantes con carne de cordero (Ternasco de Aragón), hierbas aromáticas y especias hacen una amalgama de sabores alucinante.

Ingredientes:

- 1 paletilla de ternasco de Aragón
- 2 cebolletas
- 1 dientes de ajo
- 1 cucharadita de comino molido 
- 1 cucharadita paprika
- Unas hojas de menta
- Perejil abundante
- 1 cayena (o más si gusta muy picante)
- Pimienta
- Sal  
- Aceite


Lo primero fue deshuesar la paletilla y pasar su carne por la picadora.

Hasta aquí lo más complicado porque el resto es como jugar a las casitas.

Puse todos los ingredientes en el procesador, unas cuantas vueltas para dejar todo bien triturado.


A continuación, añadí la carne y otro par de vueltas para que se mezclara todo lo mejor posible.

Hecho esto, no tuve más que pasar todo a un recipiente, que bien tapado, pasó la noche en el frigorífico para que todos sus sabores se hicieran buenos amigos.

Al día siguiente tan solo quedaba formar las brochetas, la Lyulya-Kebab. Tan sencillo como ir pegando la carne a las brochetas dándoles una forma alargada. Suelen ser más grandes para colocarlas sobre unas  buenas brasas, y lo que yo tenía era una buena sartén con una pizca de aceite, así que las hice en brochetas pequeñas


Doy por hecho que asadas sobre unas buenas brasas deben ser para comer los domingos en el cielo, porque en sartén para nosotros fue comida de domingo y pensé… estamos en el cielo.

Para acompañarlas, tomate con salsa de yogur y un arroz pilaf con pasas, arándanos y por supuesto azafrán.



Deliciosamente deliciosas, con un punto picante estupendo.


Me ha encantado este viaje, deseando estoy embarcarme en el siguiente al que no sé si habrá que ir en tren, en barco o en avión. Yo, de momento, me voy pitando a descubrir el nuevo destino con un click en casa tere, y veremos a dónde nos lleva.

Os dejo los enlaces de todas las recetas azerbaijanas que me habéis enviado, pero antes quiero daros las gracias a tod@s los que habéis viajado con nosotras por estas cocinas del mundo.

casa tere
cocinayaficiones
lacajitade nieveselena
la cocina de mar

rossgastronomica
rebelionentucocina
elaromadeidania
la rosa dulce
aquiy-ahora
cocina con Ángels
deliriandoenlacocina
mirecetario
la cocinera revoltosa
elcajondesastredemaggie
elparaisodelosgolosos
thermofan
oloraregalices
saboreandolasestrellas
pucherosysartenes

Seguiremos viajando, nos vemos en casa tere.
Para cualquier consulta os dejo su correo,  teresaencasatere@hotmail.com.

16 de abril de 2014

Croquetas de patata con restos de asado - Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca


Fue una suerte, que mi quiosquera guardara un par de libros para clientes "vips".  Así me sentí, tras ser poseedora de ese pequeño e interesante libro.

Cuando entré a formar parte de este reto ya había disfrutado de sus páginas, por eso, cuando Beatriz me dijo "elige receta para abril" fui directamente a buscar estas croquetas.

Una de mis pasiones: las croquetas, y ya el colmo, aprovechando restos ¿se puede pedir más?




He respetado todos los ingredientes aunque no he pesado ninguno. He sofrito, he mezclado, he triturado, he probado y... me gusta, no necesita más.

Los ingredientes:

- 1k de patatas
- 400g de carne de asado (pollo, cerdo, conejo)
- 1 cebolla
- 1 tomate
- Huevo
- Harina
- Pan rallado
- Aceite de oliva
- Sal

Lo primero fue poner a cocer las patatas con agua y sal. Añadí una hoja de laurel.

Lo segundo el sofrito. La cebolla picada, aceite y al fuego hasta que esté doradita.

Añadí el tomate, pelado y troceado a la cebolla y dejé cocer juntos.

Desmigué la carne del asado y la añadí al sofrito. Mezclar bien y comprobar el punto de sal.


Puse en un procesador de alimentos todo el sofrito y las patatas cocidas, sin piel, lógicamente, y trituré todo junto.

Con la mezcla bien fría empezó la fiesta de la croqueta y sus diferentes trajes. Uno tal cual nos dice Montserrat en el libro, harina, huevo y pan rallado.

Otro sin harina, nunca paso las croquetas por harina, pero sí por su huevo y un pan rallado algo  diferente: pan, queso y algo de ajo negro.


Y el rebozado estrella, algo tan sencillo como una pasta hecha con harina, sal, leche y una cucharita de café de levadura en polvo. Todo bien batido sin rastro de grumos.


Hay que freírlas en aceite de oliva bien caliente, ponerlas sobre papel de cocina y comerlas calientes, aunque esta recomendación no es necesaria porque no da tiempo a que se enfríen.

Una ensalada, un poco de mayonesa, una rica salsa de tomate frito, en fin, que son fáciles de acompañar si se quiere, porque son tan sencillas y tan sabrosas que no necesitan adornos.

Por último una frivolité. En el fondo de una cazuelilla he puesto unas verduritas salteadas, encima un huevo y coronando esta fiesta unas estrellas de pasta de croquetas maravillosa. Tan sólo faltan unos minutos de horno y listas.


Como siempre, espero que os gusten y no os perdáis las versiones de mis compis.

milideasmilproyectos



7 de abril de 2014

guisando mar y tierra


Los guisos de patatas, en general, me vuelven loca. Supongo que es una herencia de mi infancia, de aquellas patatas viudas que hacía mami que alimentaban el alma… del estómago ni hablamos.

Sus patatas con calamares eran fantásticas, por no decir perfectas. Estas de hoy son un homenaje a  su recuerdo, por todo lo que me enseñó , no sólo a cocinar, también a amar la cocina.



Ingredientes:

3 patatas, peladas y picadas a cachos rotos
1 calamar mediano (o 2 pequeños)
1 chistorra
1 tomate pelado y sin pepitas picado
1/4 de un pimiento rojo picado
1/4 de un pimiento verde picado
1/2 cebolla picada
2 dientes de ajo picado
2 hojitas de laurel
8 o 10 hebras de azafrán
al gusto Sal
750ml Caldo casero
2 ramitas de perejil
2 rodajas de pan de barra
Aceite


Y listo. Así de fácil y sencillo, y…  porqué no decirlo ¡Así de rico!

2 de abril de 2014

Empatatadillas con queso


 Hacía tiempo que no preparaba estas “tortitas” con patatas, mucho tiempo. Pero es que, además, hoy he decidido enriquecerlas y rellenarlas.

Sabía exactamente lo que quería hacer pero no tenía claro cómo y con qué, bueno, una parte sí que tenía muy claro, las patatas, los demás ingredientes, sobre la marcha, a golpe de nevera.

Ingredientes:

200g de patata (ya pelada)
65g de panceta curada
150g de queso gruyere
1 huevo
15ml de aceite
Orégano

Lo primero, quitar la corteza a la panceta y trocearla.

Pelar la patata y rallarla. Salar una pizca, la panceta contiene sal y el queso no es precisamente soso.


Mezclar la panceta con la patata y el orégano, añadir el aceite y mezclar. 

Poner una sartén pequeña al fuego sin nada de aceite, es suficiente el que ya tiene añadido la mezcla preparada.

Volcar en la sartén una parte de la mezcla de la patata con la panceta y extender por toda la superficie de la sartén para hacer la tortita. Dejar que se fría a fuego lento.


Cuando empiece a tostarse le doy la vuelta y dejo que se termine de hacer por el otro lado.

Mientras, voy preparando el queso, corto 8 láminas finas y reservo.

Con la primera tortita ya lista la vuelco sobre mi tabla y pongo a freír la segunda.

Mientras, preparo la primera “empatatadilla” de patatas con queso.

Bato bien el huevo con una pizca de sal.

Pinto toda la superficie de la tortita con huevo batido y coloco de la mitad de la tortita hacia abajo dos trocitos de queso. La cierro como si de una empanadilla se tratase y con mucho mimo aplasto un poco para que quede bien pegada por todos los lados.


La coloco en una fuente de horno que ya tengo preparada con su papel correspondiente y por encima de mi empanadilla de patata rallo una generosa cantidad del mismo queso.

Repito los mismos pasos con las tres restantes.

Con el horno bien caliente, a 190º, termino este rico bocado.

La bandeja de la mitad para arriba dentro del horno ¿Cuánto tiempo? Cada horno es el jefe de estos momentos, pero es aconsejable esperar a que el queso se funda y resulte de lo más apetecible.


Es recomendable esperar unos minutos antes de hincarles el diente, más que nada por no abrasarnos la lengua.

Y nada más, sencillo y sabroso.

Espero que os guste.